Casa

Aromas para la casa, sin saturar

Un aroma de casa se nota cuando alguien entra, no cuando ya no se puede respirar. El aceite de difusor de vainilla y los aceites secos frutales de Catalina's Collection alcanzan para marcar sala, baño o dormitorio si se usan de a uno.

Velas encendidas en un ambiente cálido de casa

Dónde va cada aroma

Vainilla abriga sala y dormitorio. Los aromas de fruta —sandía, kiwi, pepino melón— frescan el baño. Orquídea y sweet pea quedan mejor en un espacio tranquilo, no junto a la cocina cuando se está cocinando.

El difusor se apaga al salir de la casa y no se deja toda la noche en un cuarto cerrado con bebés o mascotas muy cerca del vapor. Unas gotas bastan.

Piel y ambiente, por separado

Lo que va al difusor no se unta en la cara. Lo que es aceite seco de spa sí puede ir en brazos y piernas. Tener los dos frascos rotulados evita el cruce.

Si en la casa hay personas con asma o migraña por olores, se prueba un aroma suave y poco tiempo. El gusto de quien vive ahí pesa más que el de la etiqueta.

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